Premiar al equipo con un viaje que se recuerde, sin que Recursos Humanos tenga que convertirse en agencia de turismo.
Un viaje de incentivo tiene una lógica distinta a un viaje de placer: hay un presupuesto aprobado, una fecha que depende del calendario de la empresa y una expectativa que cumplir con gente que trabaja junta todo el año.
Nos ocupamos de que ese viaje sea una recompensa real y no un problema logístico más para el área que lo organiza. Ustedes definen el objetivo y el presupuesto; nosotros armamos la propuesta con precio cerrado.
Un valor por persona que no cambia después de aprobado, para que puedan presentarlo internamente sin sorpresas.
Emitimos factura a nombre de la razón social, con el detalle que necesite el área contable.
Reservamos aéreos y hotelería apenas se aprueba, que es donde se cae la mayoría de los viajes de empresa.
La misma asesora desde la primera reunión hasta que el grupo vuelve.
Para grupos de más de quince personas, entre cuatro y seis meses. Con menos anticipación se puede, pero la disponibilidad aérea condiciona el precio y las fechas.
Sí. Emitimos factura a la razón social con el detalle que requiera el área contable, y trabajamos con las condiciones de pago que maneje cada empresa.
Depende de la anticipación y de las condiciones de cada proveedor. En muchos casos se puede reemplazar al pasajero sin costo adicional.
Coordinamos la logística de las actividades que la empresa quiera incluir y proponemos opciones en cada destino, pero no somos consultora de recursos humanos.
Contanos cuántos son y qué tienen en mente. Respondemos en 24 h hábiles.